¿Meditar es para todos?

Algunas claves para decidir practicar el mindfulness. Una forma ancestral de meditar que puede ayudarnos a seguir tirando hacia adelante desde nuestro potencial natural interior.

Mindfulness viene de la palabra sati, que en el idioma pali (probablemente creado para hacer comprensibles los textos de los monjes budistas) significa intención, atención pura, recepción y presencia del corazón.

Directamente de la filosofía budista, es una forma de meditar que promueve la paz, el autoconocimiento y muchos beneficios en términos de salud y bienestar de quienes lo practican.

Reduce el estrés, mejora las relaciones interpersonales y aumenta nuestra capacidad de tomar decisiones. Auto regula el comportamiento, impulsa y potencia las fortalezas del ser.

La práctica del mindfulness o atención plena emplea la respiración como eje y recurso para mantenernos conscientes del momento presente.

La intención del mindfulness es devolver la atención una y otra vez al soporte de la respiración para entrenar la mente en el enfoque.

Nos hace conscientes de las distracciones y nos ayuda a responder de un modo más equilibrado a las emociones aflictivas diarias y desarrollar mayor libertad emocional.

Es una manera consciente de sintonizar con lo que está pasando tanto dentro de nosotros, como a nuestro alrededor, y nos ayuda a ser conscientes de los automatismos.

Esto hace que seamos más capaces de abrir ese espacio entre el estímulo y la respuesta para elegir una respuesta asertiva que promueva nuestro crecimiento y nuestra libertad.

Podemos comenzar con un solo minuto de meditación e ir descubriendo poco a poco las variaciones de la práctica y continuar disfrutando indefinidamente los beneficios de esta maravillosa herramienta creada y desarrollada para nuestro beneficio.

Hemos creado una perlita de salud emocional en nuestro canal de Youtube de MHBColibri  “meditar en un minuto es meditar” con un ejercicio práctico.