Somos hijos del amor

“Ser feliz es fácil, sólo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza que está condicionada por la memoria que complica todo con cosas viejas, con ordenes del pasado, con prejuicios que enferman que encadenan. Con la que divide y empobrece, la que no acepta que la vida es como es y no como debería ser” - Facundo Cabral.

Filósofos, poetas, científicos y pensadores de todos los tiempos nos han dado información clave para tomar conciencia de que la vida que experimentamos, no está fura.

Creamos nuestra vida a partir de nuestra percepción, de nuestra forma particular de interpretar lo que ocurre fuera.

Sabemos por estudios de la neurociencia que la mente produce alrededor de setenta mil pensamientos diarios y que hasta el noventa por ciento de estos son los mismos del día anterior.

Si lo que pensamos produce sentimientos que se traducen en emociones. Y las emociones determinan nuestras decisiones y comportamientos. Eso quiere decir que vivimos repitiendo decisiones, acciones y comportamientos por lo tanto cada día creamos las mismas experiencias y a esto le llamamos realidad. 

Ese gran cosmos que es el universo humano está formado por tres dimensiones:

Dimensión mental o espiritual    

De acuerdo con el libre albedrío cada uno conecta con la frecuencia en la cual vibra para su desarrollo mental o espiritual. 

Dimensión emocional o del alma

La eterna energía que nunca muere que podemos transformar de acuerdo a nuestro estado mental o espiritual.    

Dimensión física o del cuerpo: 

La materia creada para generar conciencia. Todo desequilibrio mental o emocional, se expresará en el cuerpo, con el fin de hacernos conscientes para reestablecer el equilibrio.    

 Para mantener en equilibrio estos tres niveles del ser, es importante desarrollar la capacidad de detenernos, entrar en el silencio y practicar la observación consciente de pensamientos perturbadores. Abrir un espacio para crear nuevas formas de respuesta, para dejar de actuar en automático.

Para promover cambios sostenibles en nuestro sistema de pensamiento, y aprender a gestionar nuestro mundo emocional es valioso el acompañamiento de un profesional de la ayuda.

Una asesoría de vida, consulta, acompañamiento, coaching conmigo, es una experiencia que te acerca a la comprensión y de tu mundo emocional. Te ayuda a conectar con tus potenciales naturales, a desarrollar recursos que te permitan auto gestionar tu vida y experimentar cambios tangibles que se vean reflejados en todas las áreas de tu vida.

María Helena Bridgman