Toda perturbación mental, emocional o física está relacionada con la culpabilidad o el rechazo consciente e inconsciente de experiencias del pasado que no se gestionaron adecuadamente.

La mente está recordando constantemente dichas experiencias, no porque quiera atormentarte y quitarte la paz, sino porque busca una resolución.

No eres culpable por vivir de esto modo. En primer lugar, recuerda que es una función automática de tu mente y en segundo lugar no te enseñaron a desarrollar recursos para regularla y auto gestionarte emocionalmente.

Pero esto no te condena a la infelicidad, te ofrece la posibilidad de liderar un proceso consciente de desaprender y de renovar tu vida en cada instante.

Para que tengas una ruta clara para iniciar este viaje de transformación comienza por:

  • Comprender que fuiste programado:

Todos fuimos programados de la misma forma, pero la reprogramación de la información que está afectando tu vida actual es una tarea que sólo tu puedes liderar.

Hay bloques en tu programación que no puedes remover o reprogramar sola, necesitas la ayuda profesional.

  • Identificar las creencias que anclan esos bloques:

Las creencias condicionan tu forma de ver y de comprender tu mundo y el mundo fuera, por lo tanto, condicionan todas tus elecciones y decisiones.

Situaciones de dificultad, conflicto, estrés o síntomas que experimentas representan un recurso para llegar a las creencias que los han creado.

Vas a necesitar despojarte del victimismo para mirarlas sin juicio, desde el amor, la honestidad y el deseo de hacerte responsable de la creación tu bienestar.

  • Ejercitar la auto indagación:

La auto indagación es la habilidad de buscar dentro de ti, de tu programación y creencias el origen verdadero de las situaciones que te perturban para darles una resolución.

Para llegar a la paz y a la presencia vas a necesitar dejar de buscar fuera la causa de tus males. Conocerte a ti mismo es la clave para liderar la vida que quieres.

Todo comienza en ti, toma acción y deja de resistir a tu pasado, compréndelo, trasciéndelo, intégralo para que vivas en libertad y bienestar.