Ser padres conscientes

Criar hijos es una tarea que nunca nos han enseñado como hacer bien. Tampoco existe una fórmula que garantice una crianza ideal.

No hay padres ideales, somos humanos programados por creencias, culturas y formas de pensamiento que de manera inconsciente nos llevan a repetir los mismos patrones con los que nos criaron.

Sí es posible aprender a ser padres conscientes tomando la decisión de sanar nuestra historia de vida, renunciar a herencias emocionales, a creencias que limitan nuestra forma de relacionamos con nosotros mismos y con los demás.

Podemos aprender a observar nuestras proyecciones y destilar la información que les estamos dando, con la que gestionarán sus vidas.

Kalhil Gibran en su libro “El profeta” hablando de los hijos nos dijo:

Vuestros hijos no os pertenecen. Ellos son hijos e hijas de lo que la vida desea de sí misma. Nacen a tu través mas no por ello de ti. Y aun cuando estén contigo, no te pertenecen.

·         Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos. Pues ellos piensan por sí mismos.

·         Puedes ofrecerles techo a sus cuerpos, pero no refugio a sus almas. Pues sus almas tienen albergue en la mansión del mañana y tu no podrás visitarla, ni en sueños.

·         Puedes esforzarlos a que sean ellos mismos, pero no busques que se parezcan a ti, pues la vida no vuelve sobre sus pasos ni se rezaga en los días pasados.

Tu eres el arco del que tu hijo, como flecha viviente, es disparado hacia el futuro. El Arquero toma como línea de mira el camino del infinito; él tiende el arco con toda su fuerza y sus flechas escapan con velocidad hasta perderse de vista. Y cuando la mano del Arquero te tense, deja que para ti sea el mayor placer; pues si él ama la flecha que vuela, también ama el arco que no se estremece.