¿Tratando de ser quien crees que debes ser?

Tal vez hoy te estés castigando al sentir que no eres suficiente. Quizás pienses que deberías ser algo más a estas alturas de tu vida, o sigas comparándote con otras personas.

¿Sabes por qué haces esto?

Son muchas razones por las que te castigas, pero todas conducen a un motivo principal: estás tratando de ser quien crees que debes ser.

Esto te obliga a ser duro contigo mismo y es la principal fuente de estrés para la mayoría de las personas. Las cosas no salen bien, no estás en paz y siempre sientes que te falta algo, sin importar cuales sean las circunstancias de tu vida.

Tratar de ser quien se supone que debes ser, es auto-tortura. Pero lo que nadie te ha dicho nunca es que se supone que NO debes ser quien crees que eres.

Y digo se supone, porque lo que crees que eres es una alucinación mental hecha de las expectativas de otras personas, sobre otros valores que adoptaste para obtener su aprobación.

Es un molde que alguien más creo para ti. Pero si estas leyendo esto es porque sabes que no estás destinado a vivir dentro de un molde que te hace sentir un infierno cuando entras en el.

Ni siquiera creo que estés destinado a crecer en un molde que aprisione tu mente, aunque a veces te sientas seguro en su interior.

Mientras vivas dentro de una creencia que te dice que el dinero es difícil de obtener, por ejemplo, tendrás que restringirte para permanecer escaso, cuando en realidad tu naturaleza es la abundancia. Esto crea una auto-tortura interna.

Pero cuando tocas fondo y ya no puedes mantenerte en este molde que te hace sentir cada vez más pequeño de lo que en realidad eres, es cuando tienes una posibilidad de salir al encuentro de ti mismo.

Si no eres alérgico a la transformación, te das cuenta de que comenzar a reconocer todo aquello que te está limitando es un paso hacia la liberación del ser único que eres.

Cuando alimentas la curiosidad por saber quien eres, permaneces abierto a divorciarte de las ideas, expectativas y creencias de lo que NO eres tú. Sales del viejo molde para permitirte evolucionar y expandirte continuamente hacia versiones más auténticas de quien eres realmente.

Y por extraño que perezca cuando dejas de invertir tu energía vital en tratar de ser quien crees que debes ser, tu vida se convierte en una aventura real.