Respiración consciente

El uso de la respiración consciente como recurso para gestionar el estrés, la ansiedad y las emociones, es una práctica para implementar conscientemente si queremos mantener bienestar y salud en general.

De acuerdo con la neurociencia

Estudios en neurociencia muestran resultados en imágenes computarizadas cerebrales de roedores, monos y humanos que ilustran cómo la respiración modifica la actividad cerebral.

Descubrieron que, tanto en animales como en humanos, los ritmos cerebrales estaban estrechamente relacionados con los ritmos respiratorios. Y que hay una mejor respuesta a los estímulos del medio ambiente durante cada inhalación, mientras que el cerebro parece serenarse al exhalar, lo que permite la sincronización entre el cerebro y el corazón.

Salud y gestión emocional

La respiración consciente es clave en la gestión emocional, en la atención y en la forma en la que se procesa la información que se percibe del entorno. Una respiración adecuada optimiza los niveles de oxígeno en sangre, por lo tanto, una mejor función de nuestros órganos y cerebro.

Para liberar de nuestro cuerpo cortisol y otras hormonas relacionadas con el estrés permanente, bastará con unos cuantos minutos de respiración consciente y relajación. Se puede detener un ataque de pánico o de ansiedad pausando la actividad y enfocando toda la atención en una respiración lenta, profunda y pausada.

La práctica de la respiración consciente está asociada con la mejora de síntomas y enfermedades físicas, así como con una mejor gestión del malestar mental y emocional. El vínculo entre respiración y bienestar integral explica por qué prácticas como el yoga, la meditación o el mindfulness pueden ayudar a mantener mente, cuerpo y espíritu en equilibrio.

Autorregulación

Al momento de afrontar un conflicto, es importante calmarse rápidamente antes que engancharse en él. Hacer una pausa, respirar profundo, lento y de manera consciente por al menos un minuto, te permite conectar con ese espacio de silencio donde está tu libertad. Y desde ese estado podrás ofrecer la respuesta que deseas y no la que los demás esperan.

Practicar pausas conscientes para detener el flujo automático de tu mente y de las agitaciones de tu día a día, más que una opción es una responsabilidad. No hay que esperar a que la crisis aparezca para calmar la mente, serenar el cuerpo y equilibrar las emociones. Hay que convertir en entrenamiento permanente la práctica de la respiración consciente.

El bienestar emocional y la salud en general son tu primera responsabilidad. Esos cambios que deseas en tu vida se convertirán en tu nueva realidad cuando tomes acción. Integra hoy a tu vida el hábito de la respiración consciente.

La responsabilidad sobre tu bienestar físico, mental, espiritual y emocional es una invitación a hacer de tu vida una experiencia integral y consciente. En la medida que prestes más atención a tu respiración podrás ser más consciente de tus pensamientos sentimientos y emociones, por lo tanto, serás más asertivo en tus decisiones, acciones, conductas y comportamientos.

Maria Helena Bridgman

Maria Helena Bridgman

Asesora de vida, coach para el bienestar emocional. Maestra, Certificada en Pedagogía y Bioneuroemoción® Especialista en gestión emocional.
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram