Somos hijos del amor

El amor es la fuente de la creación y el pulso que mantiene y equilibra el orden universal. Nosotros somos hijos de ese amor.

Nuestra experiencia transitando por esta tierra con una mente que percibe e interpreta lo que ve, como su realidad.

Nuestra mente produce alrededor de setenta mil pensamientos diarios, y el noventa por ciento de estos, son los mismos del día anterior, repitiendo

Todo lo que pensamos genera unos sentimientos que conducen a emociones. Y las emociones determinan nuestras decisiones, acciones y conductas.

Esto quiere decir que vivimos repitiendo decisiones, acciones y conductas,  por lo tanto cada día estamos creando las mismas experiencias y a esto le llamamos realidad.

No somos conscientes de que no estamos creando ninguna realidad, sino viviendo en una sucesión de hechos que nos alejan de nuestro propósito creador, del amor y de la felicidad con los que nacimos.

Vivir como hijos del amor implica la observación consciente y el compromiso entrenar y nuestra mente y su forma de pensar

“Ser feliz es fácil, sólo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza que está condicionada por la memoria que complica todo con cosas viejas, con ordenes del pasado, con prejuicios que enferman que encadenan. Con la que divide y empobrece, la que no acepta que la vida es como es y no como debería ser” – Facundo Cabral.

Maria Helena Bridgman

Maria Helena Bridgman

Asesora de vida, Maestra Certificada en Pedagogía y Bioneuroemoción® y Especialista en gestión emocional, con más de 16 años de estudio, experiencia, práctica y coach de bienestar emocional.
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