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Autoconocimiento emocional

Sin sombras no hay descubrimiento

Que tengamos un lado oscuro en nuestro ser no quiere decir que sea un lado malo. Se trata de descubrir la luz que hay en nuestra sombra.

El problema aparece cuando nos polarizamos en las criticas y juicios viendo siempre lo malo en los demás. Porque nos perdemos de la posibilidad de trascender lo que hay oculto en nosotros y equilibrar los opuestos.

Se trata de comprender que ni el que piensa o actúa diferente a nosotros tiene razón, como tampoco nosotros tenemos razón. Cada uno tiene una verdad que nos complementa y nos ayuda a descubrir la luz en nuestras sombras.

¿Qué pasa cuando criticamos el éxito de otra persona?

 Activamos la energía de la envidia. Pero si aplicamos la observación consciente, podemos ver que estamos proyectando falta de reconocimiento de esas cualidades que en nosotros.

Inconscientemente sabemos que poseemos cualidades y capacidades para lograr nuestro propio éxito.  Pero creencias y formas de pensar nos han limitado para alcanzarlo.

Hay que prestar atención a las situaciones o conductas de otras personas que rechazamos en exceso, son una señal de proyección de nuestra propia sombra.

Evitar la justificación nos ayuda a ver las creencias con las cuales hemos estado actuando en incoherencia y conflicto, facilitando el encuentro de la luz en nuestra sombra.

Actuemos como observadores conscientes de nuestro entorno y nuestras relaciones, porque son los espejos que nos permiten ver lo que el ego no quiere que veamos.

Si quieres ser lo mejor prepárate para ver primero lo peor, sin sombra no hay descubrimiento”

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Transformación personal

¿Tratando de ser quien crees que debes ser?

Tal vez hoy te estés castigando al sentir que no eres suficiente. Quizás pienses que deberías ser algo más a estas alturas de tu vida, o sigas comparándote con otras personas.

Son muchas razones por las que te castigas, pero todas conducen a un motivo principal: estás tratando de ser quien crees que debes ser.

Esto te obliga a ser duro contigo mismo y es la principal fuente de estrés para la mayoría de las personas. Las cosas no salen bien, no estás en paz y siempre sientes que te falta algo.

Tratar de ser quien se supone que debes ser, es auto-tortura.

Porque lo que crees que eres es una alucinación mental hecha de las expectativas de otras personas, sobre otros valores que adoptaste para obtener su aprobación.

Pero cuando tocas fondo y ya no puedes mantenerte en este molde que te hace sentir cada vez más pequeño, es cuando tienes una posibilidad de salir al encuentro de ti mismo.

Si no eres alérgico a la transformación, te das cuenta de que comenzar a reconocer todo aquello que te está limitando es un paso hacia la liberación del ser único que eres.

Y por extraño que perezca cuando dejas de invertir tu energía vital en tratar de ser quien crees que debes ser, tu vida se convierte en una aventura real.

Cuando alimentas la curiosidad por saber quien eres, permaneces abierto a divorciarte de las ideas, expectativas y creencias de lo que NO eres tú. Sales del viejo molde y te permites evolucionar y expandirte continuamente hacia la versión del Ser que eres.

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Sanar el pasado

Heredamos experiencias emocionales

La epigenética dice que experiencias, emociones, pensamientos y creencias conforman la expresión de nuestros genes.

La vida de nuestros ancestros y sus experiencias emocionales, sus creencias tienen la capacidad de afectarnos directamente. Esta información epigenética tiene el poder de vincular nuestro pasado y nuestro presente presente de una manera inimaginable anteriormente.

Los estudios actuales revelan que la información genética es estable e imborrable, mientras que la información epigenética o por encima del gen donde se graban las experiencias emocionales, es inestable y se puede revertir al equilibrio, es decir se puede modificar.

Esto quiere decir que repetir experiencias dolorosas que vivieron nuestros padres o abuelos, no representa un destino, mucho menos un castigo, sino la posibilidad de revertirlas, sanarlas, modificarlas.

Para reescribir una nueva información que genere cambios sostenibles, necesitamos desarrollar de la capacidad de observar y gestionar nuestros pensamientos, sentimientos y emociones.

Gestionar no es liberarse de ellos, es hacernos conscientes de que están ahí, darles su justo valor y movernos al cambio, desde el amor consciente, sin juicios, sin miedo y sin culpa.

Gestionar es comprender que todos hemos sido programados, pero que eso no nos condena. Tenemos la capacidad de re-calcular la información para viajar libres de equipaje por la vida.

Si cambiamos el ambiente emocional podremos reescribir nuestra vida.  Nathalie Zammatteo

Nuestros comportamientos pueden reeducarse. Nuestro cerebro se puede re-cablear y nuestras etiquetas epigenéticas se pueden invertir. Algunas trampas del pasado pueden desactivarse para mayor beneficio de nuestra salud y bienestar emocional en general.

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Amor consciente Sanar el pasado

Un acto de amor consciente

Curar las heridas de la infancia es un acto de amor consciente. Nos permite comprender los posicionamientos rígidos y encontrar nuevas formas de resolver nuestros conflictos interpersonales.

Todos llevamos en nuestro interior heridas de la infancia que inevitablemente se van a manifestar en nuestras relaciones.

Esto es un llamado de ese niño que se quedó suspendido en el tiempo en espera de curarlas.

Muchos conflictos en nuestras relaciones están relacionados con las heridas de la infancia que alteraron la valoración, el amor por nosotros mismos y la confianza en los demás.

Atender los llamados del niño interior tiene un papel fundamental en la recuperación del compromiso con la madurez, la disciplina y la autovaloración.

Comienza a atender tu niño herido, enfocando tu observación consciente en aquello que si puedes cambiar para mejorar tu vida y toma acciones asertivas.

Entrenando tu mente y pensamientos a alejarte del victimismo.

Re-visitando tu infancia para abrazar tu niño herido y comprenderlo desde una nueva perspectiva.

Observando conscientemente aquellas experiencias relacionadas con el reconocimiento o la desaprobación, en el ámbito del afecto o carencias afectivas.

Dándole a ese niño tu amor maduro para que se sienta seguro y confortado.

Dice Marianne Williamson que “en una relación sagrada se entiende que todos estamos heridos, pero que estamos allí para sanar” No te esfuerces por mejorar tu relación con tu pareja, enfócate en sanar tu relación con tu historia de vida y tus heridas.

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Sanar el pasado

Enciende tu luz y danza con tu sombra

Sal de victimilandia y entra en el reino de la responsabilidad. Vístete de luces y danza con tu sombra, para que aquello que negaste deje de doler.

Gestiona el conflicto, pausando la acción y respirando profundo para restarle poder a la situación. Es una forma de disminuir la necesidad de reacción automática, justificación y defensa.

Dejar que las sensaciones producidas por los pensamientos, sentimientos y emociones frente al estrés del conflicto, afloren y se expresen en tu cuerpo. Esto ayuda a que las hormonas segregadas para la resolución, sean eliminadas en menos tiempo.

Date cuenta que tanto tu malestar, como tu bienestar están dentro de tu propia mente. Por lo tanto, observa conscientemente los pensamientos y el dialogo que mantienes contigo mismo. Son paquetes de información que estás lanzando o proyectando y se convierten en lo que percibes como tu realidad.

Las situaciones y personas conflictivas que atraes están respondiendo a esa proyección. Estas se repetirán tantas veces como lo necesites hasta que enciendas tu luz y dances con tu sombra, para que abraces el conflicto que hay en ti.

Todo aquello que no hemos expresado o rechazado de nosotros mismos, va un lugar en el inconsciente que llamamos sombra, pero no se queda allí para siempre. Como dijo Freud “Las emociones reprimidas nunca mueren. Están enterradas vivas y saldrán a la luz de la peor manera”

Poder ver que, aquello que nos causa conflicto está relacionado con lo que rechazamos de nosotros mismos, es un verdadero acto de alquimia emocional. Disuelve las cadenas que te esclavizan al miedo y a la culpa y asumes el valor de la responsabilidad.

Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad… lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino. – Carl G. Jung

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Relaciones conscientes Sentido de la vida

Tu relación con el dinero

El dinero es otra energía y por lo tanto nos relacionamos con él.

Creamos nuestra relación con el dinero desde nuestra infancia, de acuerdo con las creencias de nuestros padres y de la forma en que los vimos relacionarse con él.

Frases como “Ganarás el dinero con el sudor de tu frente”, “El dinero no cae de los árboles”, “El dinero corrompe el corazón”, etc. son falsas creencias que nos llevaron al convencimiento de que el dinero sólo viene del trabajo duro y fatigoso, que es malo o daña a la gente.

El dinero representa la energía del padre, la energía creadora y proveedora. Pero estos mitos y creencias nos han alejado del flujo y del disfrute de esta energía divina.

La energía del padre que representa el dinero también está relacionada con la disciplina y la voluntad.    

Pueden ser muchas las causas por las cuales inconscientemente mantenemos bloqueada nuestra relación con el dinero, como infinitas las posibilidades de generar un flujo abundante y armonioso de la energía del dinero en nuestras vidas.

Para lograr los cambios de creencias y de pensamiento que están afectando tu relación con el dinero, necesitas implicarte e invertir pasión, compromiso, disciplina y voluntad.  

Vivir desde la abundancia requiere menos energía que vivir desde la escasez. Esto se logra poniendo tus talentos y recursos en función de lo que te apasiona.

Está comprobado que las personas que ganan el dinero que les da la gana lo hacen disfrutando de lo que hacen y viviendo lo que desean vivir.

“Cuando cambias la forma de ver las cosas, las cosas cambian la forma en que se ven”. Wayne Dyer.

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Amor consciente

Amar es una decisión

¿Pero tú me amas? — Preguntó Alicia

 ¡No, no te amo! — Respondió el Conejo Blanco.

Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida.
– ¿Lo ves? — Dijo el Conejo Blanco.
Ahora te estarás preguntando qué te hace tan imperfecta, qué has hecho mal para que no consiga amarte al menos un poco.

Y es por eso mismo que no puedo amarte.
No siempre te amarán, Alicia, habrá días en los cuales estarán cansados, enojados con la vida, con la cabeza en las nubes y te lastimarán. Porque la gente es así, siempre acaba pisoteando los sentimientos de los demás, a veces por descuido, incomprensiones o conflictos con sí mismos.

Y si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de amor propio y felicidad alrededor de tu corazón, los débiles dardos de la gente se harán letales y te destruirán.

La primera vez que te vi, hice un pacto conmigo mismo: “¡Evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma!”.

Por eso, Alicia, no, no te amo.” – Atribuido a Lewis Carroll.

La búsqueda del amor es una manifestación de escasez. Amar es una decisión que se hace desde la abundancia, desde la convicción de que mi bienestar depende exclusivamente de mi capacidad de amarme y de estar en coherencia con migo misma.

Entonces vivirás relaciones desde el amor consciente, sabiendo que si tú estas bien, el otro estará bien y los demás estarán mejor.

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Sentido de la vida

Naciste para ser feliz

Eres un ser de amor y naciste para ser feliz. No necesitas hacer cosas especiales para merecer amor y felicidad.

Naciste feliz, pero tu amor te hizo seguir un patrón preestablecido de conductas para pertenecer a un clan, por eso no cuestionaste. Pero es tiempo de preguntarte cómo quieres vivir en realidad. El verdadero amor es consciente

Te desconectaste de la alegría cuando aprendiste a ocultar tus emociones para suprimir tu propia tristeza, y la de los demás, perdiendo tu autenticidad. La verdadera alegría es ser auténtico

Te olvidaste de la fidelidad cuando te dedicaste a complacer a otros olvidándote de ti mismo. Así apagaste la luz de tu amor por ti, desconectándote del poder de tu intuición. La verdadera fidelidad es a tu intuición.

Dejaste de ser pleno preocupándote del que dirán. Dedicándote a encajar en un molde social llegaste a un vacío que te impidió desarrollar una verdadera conexión con los demás. La verdadera plenitud esta en la relación contigo mismo.

Cuando algo o alguien te lastimó, perdiste tu confianza y comenzaste a construir barreras para protegerte, sin ser consciente de que éstas mismas barreras impiden que llegue a ti el amor verdadero. La verdadera confianza es abrir tu corazón sin miedo a ser lastimado.

Cada vez que cometes un error y te castigas con la culpa estás matando tu vida. El error es siempre una posibilidad de aprendizaje. Ama tu imperfección y arriésgate a experimentar nuevas posibilidades para que sigas creciendo y aprendiendo. El verdadero aprendizaje proviene siempre de un error.

La felicidad es un estado de tu Ser, si no la estás experimentando necesitas observar desde el amor consciente lo que está limitando su expresión.

Reencuéntrate con la felicidad que hay dentro de ti y vive para ser tú, luego podrás ayudar a otros a experimentar su propia felicidad.

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Curiosidades educativas

La fábula del bambú japonés

Narra esta fábula que un agricultor japonés decidió un día plantar unas semillas de bambú.

Tenía conocimiento de que algo muy curioso sucede con el bambú japonés. Se siembra la semilla, se abona, necesita ser regada  constantemente y durante mucho tiempo no pasa nada.

Aparentemente no pasó nada con la planta durante los primeros siete años.  De manera que para nuestro agricultor fue posible pensar que las semillas no estuvieran en buenas condiciones y tendría que comenzar de nuevo.

Sin embargo, a partir del séptimo año y en un período de tan sólo seis semanas la planta de bambú creció más de 30 metros.

Entonces ¿tardó la planta sólo seis semanas en crecer? No, al árbol de bambú le tomó siete años y seis semanas desarrollarse.

Durante estos siete años de aparente inactividad, el bambú estaba desarrollando un perfecto sistema de raíces que le permitirían
sostener el crecimiento, la abundancia, el poder y la grandeza de su esencia.

Todo cambio, proyecto o aspiración en tu vida, es como una semilla de bambú. La siembras en el campo fértil de tu mente, la abonas con tus pensamientos, la riegas con tus sentimientos y al calor de tus emociones y acciones, silenciosamente va echando raíces poderosas para que sus frutos sean permanentes.

Observa cada uno de los elementos con los que cuidas tus semillas porque los frutos serán el resultado directo de ellos.

No desesperes si crees que no estás logrando aquello que deseas para tu vida, estás echando raíces.

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Salud emocional

¿Quién crea tu felicidad?

Mantener tu estado natural de felicidad depende más de la forma en que gestionas las circunstancias que la vida te da, que de las circunstancias mismas.

Tus hábitos de pensamiento y tu forma de ver la vida también afectan tu felicidad y normalmente no eres consciente de estos.

Hábitos de pensamiento que afectan tu estado felicidad.

  1. Quejarte de tus dificultades: Es un hábito inconsciente que te impide verlas como oportunidades de aprendizaje y crecimiento.

De esta manera terminas sintiéndote víctima y entregando tu poder a las situaciones.

Recuerda que el poder de crear la vida que deseas lo tienes tú, sin importar cuál sea el obstáculo que tengas que superar.

  • Mantenerte en el pasado o el futuro: Entrena tu mente a vivir en el presente. Introduce el hábito detenerte para respirar conscientemente por espacios de un minuto, durante el desarrollo de tu día.

La tendencia de la mente es siempre mantenerte o en la frustración del pasado o en la ansiedad por el futuro. Si te enfocas en el instante presente tendrás la opción de ser creador de una nueva realidad.

  • Enfocarte en lo que no tienes: Es una estrategia de tu mente que te mantiene en estado de escasez permanente.

Practica la gratitud por todo lo que acontece en tu vida, sin juzgarlos de buenos o de malos.

El acto de la gratitud contribuye a la felicidad, al optimismo y promueve relaciones sanas.

“Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos” decía el Buda. La idea es que aprendas a entrenarla para que tus pensamientos sean creativos y saludables.